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El emigrante rumano – la crisis de la doble disociación

El numero 4 de la revista Nou Horizont editada por la Agrupació Romanesa per la Cultura, de Valencia, esta disponible en linea.

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He escrito ahí un articulo (primera parte) sobre el emigrante rumano. La idea es que el emigrante rumano en España se ve obligado a identificarse con una identidad de la cual quiere disociarse (identidad rumana) y se ve coercido del juego de las diferencias disociarse de una identidad a cual aspira (identidad española).
La traducción del artículo esta abajo:

Intentando hablar sobre el inmigrante rumano, seguramente no hacemos más que construir una representación más o menos aproximada de las características medias de este grupo , ampliado en España desde hace poco tiempo.

La mayoría de los inmigrantes que he conocido en la calle, está constituida por gente del pueblo, probablemente trabajadores del hogar, de la construcción, agrarios o algo parecido, con aire desconfiado. Ellos no exhiben su verdadera identidad a la primera vez. Si les preguntamos qué hacen, dicen que son, contra la evidencia, “turistas” o “estudiantes”. Como máximo, te dicen, en la primera conversación, de qué región de la Rumania proceden, nada más. Situándose entre la desgana y la suspicacia, se estancan en la incomunicación prefiriendo manifestarse con espontaneidad sólo dentro el grupo de semejantes. Partiendo de esta mínima interacción empírica, es difícil hacer un retrato general del emigrante rumano. Pero ampliando la perspectiva, sobre el plano de la “psicología del pueblo rumano”, y a partir de mi propia experiencia, creo que ya estoy listo para enunciar unas hipótesis.

El emigrante rumano sale de su país, en la mayoría de casos, con desesperación. Su percepción sobre la emigración es negativa desde el comienzo. Él sale dando un portazo. La emigración es para él una aventura forzada, una ilusión paliativa. El cambio de aires tiene consecuencias psicológicas negativas. La frustración lo predispone a un complejo de resentimiento. Pero los sentimientos extremos son ambivalentes y la emigración es considerada como una solución milagrosa, el camino de una soteriología personal. El proceso de la emigración debe funcionar como una cortacorriente en su proyecto de vida: de pobre, llega a ser rico; de tonto, listo y de marginado y humillado, a alguien respetable por su audacia de enfrentarse a lo desconocido.

Estas dos influencias en conflicto generan una dislocación profundamente traumatizante. La crisis de la doble disociación es la manera ambivalente, contradictoria, fantasiosa del emigrante rumano de vivir los dos países: su país de adopción y su país de origen.

Categorías:Emigración, Valencia
  1. Aún no hay comentarios.
  1. agosto 11, 2007 a las 7:06 pm

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